jueves, 27 de septiembre de 2012

Novedades por el foro


Wolaa!!
No tengo demasiadas cosas que contar en lo que a quecos se refiere, así que promocionaré un poco algunas iniciativas del BBSDreams que me parecen interesantes y así relleno xD

Lo principal es que estamos organizando otra quedada a nivel de Andalucía para el sábado 29. En principio es en Sevilla a las 11 en la parada del metro del prado, pero aún estamos organizando y ultimando detalles del plan B por si llueve. La última vez que fui (que también fue la primera) me lo pasé genial, así que espero poder repetir y que quien pueda se anime, no os arrepentiréis ;)

También se está organizando un sorteo nuevo y quedan algunas disponibles, pero corred que vuelan!

Por último por fin me animé a dar el paso y entrar en Dreams City, la ciudad del foro pensada para rolear con nuestros kekos. De momento sólo he escrito la llegada, pero por algo se empieza, ¿no? 
A ver si poco a poco me entero de como va eso de rolear y si más gente se anima a participar para que cobre vida la ciudad que tengo muchas ganas de que mis chicas interactuen con otros personajes ^^


Comparto con vosotros la llegada de Aislyn y Selene a la ciudad. No es la historia real de mis muñecas porque de momento no tengo intención de que abandonen este mundo, pero es algo que podría suceder perfectamente en un futuro (aunque no lo hará xD) y creo que he conseguido que se las conozca un poco mejor a partir de la narración, por eso la quiero poner por aquí, porque se que tardaré en animarme en escribir la historia real xD No tengo experiencia escribiendo y al final me quedó un tochazo, me esforzaré en hacer la llegada de Lilith más corta, espero que no os aburráis mucho leyendo esta :P 

                           
Foto suuuper antigua, pero la única que tengo de estas dos sin subir al blog.

Aislyn apenas había dormido aquella noche. Cada vez que cerraba los ojos no podía evitar repasar al más mínimo detalle cada paso del plan. Se revolvió en la cama intentando mantener la mente en blanco y adoptar una postura cómoda para poder conciliar el sueño de una vez por todas. 
Su mente no se estuvo callada ni un minuto. 
Suspiró y abrió un ojo despacio, con miedo a no ser capaz de volver a cerrarlo si lo abría del todo. Buscó el reloj en la oscuridad esforzándose por ver qué hora marcaba, comprobando con incredulidad que ya eran las siete de la mañana y no había dormido ni tres horas. 
Tras un último suspiro, decidió abrir el otro ojo y salir de la cama. Si no había conseguido dormir en toda la noche ya era tarde para intentarlo.

Se encaminó en silencio al baño para no despertar a las demás, las necesitaría en breve pero aún podía dejarlas descansar un poco más. Se enjuagó la cara con agua fresca para quitarse el cansancio de encima y se dispuso a trenzarse el cabello lentamente. Hacerse una trenza antes de trabajar se había convertido en una especie de ritual que le ayudaba a concentrarse en la tarea que estaba por venir y le permitía estar cómoda.

Tras vestirse se dirigió al despacho, la habitación en la que se sentía más cómoda de toda la casa y la que había hecho más suya en el tiempo en el que se había alojado en este mundo. La habitación era sencilla pero muy luminosa y con el espacio suficiente para realizar sus investigaciones. Lo que más le gustaba era que estaba llena de libros, alguno de los cuales ella misma había hecho traer. 
Nunca podría agradecer lo suficiente toda la ayuda prestada, el simple hecho de que le hubiera permitido quedarse en su casa siendo una extraña de apariencia chiflada y completamente seria al decir que proviene de otro mundo ya le parecía increíble. Se arrepentía un poco de no haberse despedido, pero ya había tomado su decisión. Desde el principio aquello era algo temporal, y ya había durado demasiado. Le encargaría a Lilith que se despidiera de el y le diera las gracias por su hospitalidad, a la súcubo se le daba muchísimo mejor tratar con la gente.

En el despacho todo estaba tal y como lo había dejado la noche anterior, un caos aparente de libros, hojas con anotaciones de fórmulas químicas y esquemas, botes con sustancias de nombres extraños y una modesta pero esencial tanda de artilugios para su manipulación. A los artilugios se había acostumbrado rápidamente, aunque su aspecto era muy distinto al de los instrumentos a los que ella estaba acostumbrada, en esencia eran lo mismo. A lo que nunca se llegaría a acostumbrar ni lo había intentado siquiera era a los nombres. Le resultaban imposibles de recordar pero sabía exáctamente cómo tenía que usar cada una de esas sustancias para que funcionaran como lo hacían las sustancias que usaba en su mundo. El único problema era el de la magia. No había dado con ni una sustancia mágica en todo ese mundo, así que tendría que usar a Selene. Tras terminar de comprobar todo se dispuso a despertar a su demonio blanco para poder empezar.

Casi se le sale el corazón del pecho al girarse y ver a a Selene a un paso de distancia, observándola tranquilamente mientras agitaba su esponjosa cola con indiferencia. 
- ¿Quieres que empecemos ya?
- Por favor Selene, ¡que susto me has dado! Intentó gritar Aislyn sin elevar la voz mientras le dirigía una mirada de enfado a la semi-gata blanca, la cual se limitó a seguir observándola con sus enormes ojos indiferentes. - ¿Por qué te has quitado el cascabel? Creo que nunca me acostumbraré a lo sigilosa que puedes llegar a ser.
- No sería una buena espía si caminara como si llevara zapatos de claqué. Bueno, ¿quieres que me coloque ya en mi posición o no?
- Si, si. Vamos a empezar ya. Siéntate en la silla y sujeta el cable de cobre mientras te concentras en...
- Ya lo se, ya lo se. Puede que sea una vieja pero el seguir teniendo el cuerpo de una niña tiene sus ventajas, aun no chocheo. Me lo has explicado cincuentamil veces y me enteré a la primera. Confía en mi, lo haré bien y si no, la que morirá seré yo y tu podrás invocar a otro demonio, ¿qué te preocupa?

Aislyn le dirigió una mirada ceñuda y decidió no comentar nada. No estaba para las ironías de Selene pero era cierto que la que más riesgo corría era ella. Había intentado pensar en otras formas de dar el aporte mágico al hechizo, pero no las había encontrado y además, la anciana-niña tenía razón. Los demonios están para servir a los humanos, no tenía que sentirse mal si le pasaba algo, era su trabajo y siempre ha sido así. Aún así no pudo quitarse la extraña pesadez que sentía en el pecho, pero se propuso ignorarla. Si realmente le importaba que Selene sufriera algún daño lo único que podía hacer para evitarlo era realizar bien su parte del trabajo y no lo conseguiría si no se concentraba al máximo.

Se dirigió a la mesa de trabajo y se puso a manipular las sustancias metódica y concienzudamente, como sólo alguien con práctica sabría hacerlo. La elaboración del producto final llevó su tiempo pero el resultado era idéntico al de la sustancia que las había traído a este mundo, con la única diferencia de que este carecía brillo, le faltaba magia. Le llevó el tubo de ensayo con el preciado líquido a Selene, que lo cogió entre sus dos manos sin decir palabra y cerró los ojos con fuerza. Tras un momento el líquido empezó a brillar de forma sutil y la demonio-gata abrió los ojos con cansancio. Aislyn se colocó en el centro del círculo de runas que había escrito anteriormente y Selene se colocó junto a ella con el tubo de ensayo agarrado firmemente entre sus blancas manos. La bruja abrió un libro de aspecto muy antiguo, lo único que conservaba de su mundo además de la ropa que llevaba puesta, y lo bajó para que la eterna niña alcanzara a leerlo. Juntas leyeron la frase en idioma antiguo, el que se creía el idioma de los dioses, el idioma de la magia, y el resplandor del tubo se intensificó. Empezaron a oír un leve sonido, una única nota cristalina que hacía que todo vibrara en consonancia y el tiempo pareciera acelerarse. Las runas empezaron a arder con un fuego azulado y frío, el sonido ganó en intensidad y el líquido brillante del tubo de ensayo empezó a calentarse entre las manos de Selene, convirtiéndose en una neblina espesa justo antes de que el calor se hiciera insoportable. Durante unos minutos el mundo se volvió blanco.

***

La niebla desapareció muy lentamente, pero no hizo falta que desapareciera del todo para que Aislyn se diera cuenta que el hechizo había ido bien, o eso le pareció en un principio.
Definitivamente el hechizo había funcionado. Ya no estaban en el atestado despacho, ahora se encontraba a las afueras de un bosque. Con la tenue luz del amanecer podía distinguir una serie de construcciones desordenadas que parecían formar parte de una ciudad de aspecto desconcertante. Había edificios que le eran completamente familiares y que la habrían hecho afirmar con rotundidad que estaba en su propio mundo, Ertoh, si no fuera porque los edificios adyacentes tenían estructuras complétamente extrañas. Incluso alcanzaba a ver algun edificio de características claramente similares a la de los edificios del mundo sin magia al que llamaban La Tierra. Si realmente estaban en Eroth no tenía ni idea de en que rincón podrían estar.

- No estamos en Eroth.
- ........ Tal vez sea una ciudad de un país distinto al mío y por eso no me suena, pero puede que estemos en Eroth, pero no en Londress...
- No, esto no es Eroth. Aquí la magia es distinta. Lo siento, pero no hemos conseguido volver a casa, aunque al menos este mundo tiene magia, tal vez esta vez sí consigamos volver. 
- *Sigh* Supongo que sí... Bueno, acerquémonos a la ciudad y a ver si somos capaces de averiguar donde estamos y encontrar algún sitio para alojarnos. Cuando estemos instaladas haré venir a Lilith y entonces volveremos a empezar. Si tengo que recorrer todos los malditos mundos existentes eso haré, pero pienso volver a casa. ¡No voy a dejar a mi hermano sólo!¡¡¡AAAAAARGGGH!!!

Aislyn contuvo sus ganas de llorar como pudo y tras calmarse un poco cogió a Selene en brazos sin darle opción a protestar. Sabía que la demonio era demasiado orgullosa como para aceptar que la cargaran, pero al fin y al cabo estaba tan cansada por el hechizo y Aislyn no quería estar en ese bosque ni un segundo más. En el bosque no iba a encontrar una forma de volver con su hermano pero en una ciudad tan extraña como esa... una ciudad tan peculiar como esa estaba llena de posibilidades, no tenía que ser un ser mágico para darse cuenta de eso.
                             
Pues eso es todo por hoy, ¡muchas gracias por leer todo esto!

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